Els infantils (S16) del Rugby Tarragona es desplaçaren ahir a la Mar Bella per jugar contra Enginyers el partit de la novena jornada de la lliga de Segona Catalana; acompanyats per l’afició tarragonina, els Voltors aconseguiren, altre cop, una ampla victòria que els fa veure cada cop més aprop la primera posició de la classificació. Ens explica com va anar el partit en David Garcia:

“Qué podemos decir: estamos muy contentos. Tras nuestra derrota ante el Ñandú en febrero, la siguiente parada importante, a priori, en nuestro camino a la consecución del campeonato en segunda división estaba en el encuentro ante el Poble Nou, y los resultados de estos dos equipos de la jornada pasada nos dejaban un panorama muy halagüeño en caso de que venciéramos en la Mar Bella.

Ya hace semanas que venimos diciendo que nuestros sub16 se están convirtiendo en un equipo “con oficio” y la tremendamente abultada victoria en Badalona la semana pasada (0-121) habla de un grupo enchufadísimo del primer al último minuto, que es la única manera de conseguir un resultado de primera división como aquel.

Además, lejos quedan aquellas jornadas en las que viajábamos con solo trece jugadores entre infantiles y alevines. Parece ahora la prehistoria, pero ocurría tan recientemente como menos de tres meses atrás. Ahora podemos presentarnos a jugar con tantos jugadores que no caben todos en el acta, y eso sin contar a los lesionados y a los que aún no tienen ficha pero que ya forman parte del equipo. Tremendo.

Con toda esta introducción supongo que ya ha quedado bastante claro que en esta jornada crucial (insisto, a priori) nos volvimos a alzar con la victoria. Los voltors salieron de nuevo muy concentrados y con garra, pero el partido se complicaba por la tremenda cantidad de interrupciones que había, que lo hacían casi injugable en algunos momentos. Esto no beneficia a nuestro juego, ya que nos gusta imprimirle un ritmo alto aprovechando el buen trabajo físico que se ha hecho este curso, pero aun así, cada posesión nuestra se traducía en un buen puñado de metros avanzados, mientras que en defensa nuestra presión va camino de convertirse en marca de la casa. Tenemos jugadores que proporcionan tremenda verticalidad al equipo y los rivales se ven frenados una y otra vez.

Y este es el “oficio” del que hablamos: con muy poco sabemos hacer mucho; y a pesar de las circunstancias desfavorables (entre ellas, que los entrenadores del Tarragona fueran desalojados del banquillo) los chavales siguen “a lo suyo”, a jugar al rugby, que es lo que les gusta.

Para nuestros infantiles es un orgullo ver cómo el rival ha de conformarse con patear a palos un golpe de castigo para no quedarse con cero puntos en su marcador. Qué mejor prueba de lo difícil que se ha vuelto hacernos un ensayo.

Así pues, se ha conseguido una victoria que da mucha confianza de cara a nuestras aspiraciones de conseguir el primer puesto al acabar el campeonato. Pero la clave puede que no estuviera en este partido –y he aquí por qué insistía en el a priori-, sino en los bonus conseguidos frente al Ñandú a pesar de la (ajustadísima) derrota y en nuestra victoria contra el Cornellà, único equipo que ha conseguido vencer a los canarios hasta ahora, que ha progresado mucho desde la primera fase de la liga y que aún ha de enfrentarse al Poble Nou. Estos han hecho un buen papel hasta ahora y se perfilaban como posibles campeones, pero en sus enfrentamientos contra rivales directos han empezado a fallar.

De cualquier forma, ahora el Tarragona ha dado un golpe sobre la mesa y a falta de dos jornades encabeza la tabla de segunda de forma sólida. Continuaremos trabajando para que no se nos escape el liderato y, ahora que tenemos tantos jugadores, la competencia por un puesto en el terreno de juego solo ha de conseguir que sigamos mejorando.

Vaya nuestro aplauso para los jugadores que cada día  son más y más esforzados. Es una alegria para nosotros que cada regreso a casa se convierta en una fiesta en el bus. Cabe preguntarse por el papel que hubieran desempeñado en la primera categoría de haber podido clasificarse, ahora que se han convertido en un grupo tan sólido. Y, last but not least, vaya también un enorme aplauso y todo nuestro agradecimiento a toda la expedición de familiares que viajaron con nosotros para dar todo su apoyo al equipo dándolo todo. Sabían que era un partido muy importante y tampoco quisieron fallar. Enormes.”