En Lleida poca historia. Ha sido un partido-entrenamiento que ha demostrado que ante un rival débil somos capaces de sacar un rugby dinámico de apoyo y continuidad efectivo. Mejor en todo, pero es normal ya que casi no hubo oposición. La única vez que el Lleida pudo hilvanar una jugada de ataque, salimos de nuestra 22 sin problema.
Primera parte seis marcas a cero 0-36. Y la segunda con uno menos siete a cero 0-43. 0-79 en total.
Nos vemos el martes para preparar el primer partido de liga con el Badalona.

Diego de Orbaneja