La crónica del partido de ayer de S18 no es una crónica normal sino la historia de un parto. Sí, estamos pariendo un equipo que se resiste a salir. La libertad personal por delante del equipo? Es necesario un formador que dirija el equipo o una asamblea de jugadores es suficiente? Quién pone las reglas y por qué?
Todo esto es lo que se plantea en el S18 y entre dimes y diretes, enfrentamientos verbales entre jugadores y formadores. Tú haces lo que nosotros pensamos que se tiene que hacer y vosotros haceis lo que nosotros pensamos que se tiene que hacer, porque somos los entrenadores y decidimos lo que se tiene que hacer, el cómo y el cuando, porque si no qué sentido tiene nuestro papel?
Caballos desbocados a los que hay que dirigir para convertirlos en manada de lobos hambrientos que funcione como un reloj implacable. Dicho todo esto y a pocos días del inicio de los partidos interesantes de esta fase y encontrándonos con el culo al aire pero poniendo bien los cimientos, nos visitó un equipo amable, el Lleida, con tan solo 11 jugadores. Era un partido amistoso-entreno y nosotros al ser 16, les dejamos dos, para jugar todos y más o menos parejos de fuerzas. Partido en que se iban a incorporar a este deporte tres nuevos fichajes del CRT con muy pinta.
En la primera parte les dejamos al segundo capitán, auténtica locomotora del Tarragona y a uno de los nuevos, y el resultado fué de cuatro marcas, dos transformadas, a 0.
En la segunda parte les dejamos a nuestro capitán, típico jugador esencial de un equipo de rugby cuyo trabajo pasa desapercibido para los que no saben de rugby. Viene a ser como los cimientos de una casa o los encargados de la limpieza de cualquier sitio, y otro de los nuevos. El resultado cuatro, otras dos transformadas, a tres, una transformada, habla mucho de tipos de liderazgo, responsabilidad y de muchas cosas mas que hay que reflexionar para llegar a ser un equipo de RUGBY. En cuanto al juego: el nuevo 2 me gusta. El 9 y el 10 para ser su primer partido, bien. Y somos capaces de crear espacios, muchos. Pero no los vemos y nos estrellamos contra el penúltimo contrario cuando tenemos cuatro apoyos mas y eso, sino lo solucionamos, nos va a impedir disfrutar del todo. Nos vemos el martes con las normas necesarias.

Diego de Orbaneja