Hoy tenía todos los elementos para que pudiera ser un dia bueno para el S18: nos juntàbamos con s16, venían dos jugadores de INEF Lleida y además se jugaba con Hospitalet en su casa. Muchas ganas de que llegara este día con 23 jugadores disponibles y ver hasta donde llegan estos chavales que tienen mucho Rugby dentro. Había incógnitas que despejar para que todo saliera bien: un diez diferente en cada partido, un 2 reconvertido a 9, sin saltadores habituales… pero valores seguros como una primera linea que va para arriba, un 8 que se sale, una pareja de centros interesantes y unos alas-quince que cada vez son más seguros y verticales. Pero veníamos de perder los dos últimos partidos sufriendo mal y bloqueados… así que todo podía ser.

Dos consignas: no dar un solo balón por perdido y sin placaje no hay partido. Era un partido en que la victoria iba a ser de quien la deseara mas a través de una lucha sin cuartel. Se empieza con muchos nervios pero con decisión y presión nos metemos en el campo del Hospi y antes de los diez minutos cae la primera marca a nuestro favor. Una amarilla para uno de ellos nos empieza a poner la suerte de cara por primera vez en cuatro semanas y llega la segunda marca transformada(0-12) . Y aquí llega, sobre el minuto 20, el momento de relajación producto, creo yo, de que no se terminaban de creer su dominio frente a un rival temible. Y es en estos momentos donde el Hospi pasa a dominar y nos hace sufrir de lo lindo, metiéndonos en nuestro campo y obligándonos a defender con uñas y dientes. Producto de esa defensa se provocan golpes que nos encierran mas y al filo de la media parte llega la marca del Hospi. A falta de un minuto nos expulsan a uno por faltas repetidas y sufrimos para acabar la primera parte 5-12.

Pero el comienzo de la segunda con uno menos ya es otra historia. Cogemos de nuevo las riendas y pasamos a dominar, a llegar a su 22 pero no conseguimos concretar. Insistimos hasta que por fín entramos con uno menos y eso nos da tranquilidad. Y aquí se produce el error del Hospi, llegan a nuestra 22 y chutan a palos 8-17. Ya completos dominamos, no con claridad, pero si en campo, pero nos empeñamos en estrellarnos contra su delantera. Y vuelve el Hospi a nuestra 22 y vuelve a palos 11-17, pero esto nos da tranquilidad y los últimos quince minutos los chavales del Tarragona se sacan de la manga dos marcas de apoyo y continuidad que hacen el deleite del cuerpo técnico y dejan el marcador en el definitivo 11-29.

Euforia. Se necesitaba. Se lo merecían. Han dado un puñetazo encima de la mesa: aquí estamos. Y hemos salido del campo del segundo con cinco puntos. Todo está abierto aún pero vamos partido a partido. Falta rapidez y picardía en los golpes de castigo. Bien la melé. La touche mejorable. Agradecer la presencia de jugadores del INEF Lleida y la generosidad de Gaspar y Sergi Vives. Y nos vemos el martes para preparar el siguiente partido: Sant Cugat en casa.

Diego de Orbaneja