Hoy tocaba lidiar con la mas fea: el líder del grupo que cuenta los partidos por victorias. Encima en su casa. Equipo creativo e incisivo, en definitiva, un hueso duro de roer. Nos hemos plantado allí con doce jugadores del Tarragona y cinco del Lleida, semana de exámenes y se suman dos lesionados más. Sin la espina dorsal 8-9-10 y con dos centros tocados, nos hemos plantado en el campo y no ha salido tan mal como puede parecer.

Hemos salido muy nerviosos y en seguida el Sitges nos ha encerrado en nuestra 22 y después de dos o tres intentos han entrado. Y a los cinco minutos otra vez con el mismo juego de posesión y continuidad y presionar. Después ha venido una fase más igualada  en la que el Tarragona ha presionado y el juego se ha trasladado al medio del campo. Pero un error de colocación de alas y zaguero, ha permitido que un chute al hueco fuera marca del Sitges. A la salida de la tercera es cuando hemos empezado a despertar y a base de presionar, los hemos metido en su 22 y al poco, ha llegado nuestra primera marca.
Bastante igualado pero con la diferencia que ellos sabían aprovechar nuestros errores y nosotros, a parte de la presión, no hemos creado casi nada y poco a poco nos hemos vuelto grises en el ataque. La primera parte ha acabado 28-5.
En la segunda la cosa ha empezado mal al hacer el Sitges dos marcas en apenas diez minutos. Sobre todo la segunda olía a bajada de brazos con jugadores del Sitges pasando entre tres y cuatro del Tarragona. Pero curioso que a partir de ese momento, el partido se ha girado y el dominio ha pasado a ser del Tarragona y curioso también, que estando coqueteando sin mucha chispa cierto es, entre su linea de cinco y marca, una pérdida de balón seguido de un fallo de placaje, ha provocado una galopada bajo palos de ellos por tres veces. Siendo el caso que si esas marcas las hubiéramos hecho nosotros, sabiendo leer los huecos del contrario, el partido lo habríamos ganado
Y por fín, a seis minutos del final, las dos últimas marcas que dejan la segunda parte un 24-19 que representa mejor lo que se vió en el campo: un equipo que sabía a qué jugaba y que se relajó al final con un resultado favorable. Y un equipo que luchó mucho pero sus nervios, las ausencias y la precipitación, le restaron capacidad para afrontar este partido. Una lástima porque cada vez que se lo proponían hacían daño pero hoy no era el día.
Felicitar al Sitges y al árbitro, un lujo de arbitraje. Y recordad, esta semana martes y jueves de 11 a 13 h para preparar el próximo partido en casa. Descansad, estudiad y disfrutad. Nos vemos!
Diego de Orbaneja