Hoy mas que una crónica real es una intuición de lo que pasó, ya que no pude ir por temas de salud. Se presentaba un rival que ha ido de menos a más y que los partidos en su casa los ha perdido con orgullo y haciéndoselo trabajar al contrario. Hace tres semanas consiguieron su primera victoria y desde entonces no han perdido.
En el otro lado, el Tarragona, un grupo de jugadores de alta calidad que están trabajando en crear un equipo y que por eso son capaces de lo mejor y de lo peor. No lo quise decir pero ya estábamos clasificados en Primera porque sabía que eso nos iba a quitar garra, pero los jugadores ya lo sabían. Ante esta situación y como siempre pasa en el rugby, el partido, o eres muy superior o se lo lleva el que más cree en la victoria.
Y si seguimos el resultado tendremos una radiografía de esto: un Tarragona que gana con la cabeza fresca y por calidad  en la primera parte y cede en la segunda por las ganas de ganar que tenían ellos de ganar, y cuando ya se relajaron porque tenían la victoria, el Tarragona consigue la cuarta marca y su punto bonus. Hablar de que dimos alas a sus gordos porque faltó presión es cierto. Pero faltó porque en el fondo no se jugaba nada.  Hablar de que faltó visión de juego para abrir a las bandas, donde éramos superiores, es cierto. Pero es muy difícil dar balones claros a los tres cuartos cuando vas para atrás o la pérdidas de balones en los rucks es constante.
Un partido para dar minutos a todos, despedir a los de Lleida por su ayuda inestimable que nos ha aportado confianza cuando más la necesitábamos y sobre todo para que los jugadores tomaran una decisión: mantenernos la categoría o no. Y han decidido que sí. Orgullo de ellos por muchas razones: sus ganas de crecer que son superiores al miedo de volver a estar en Primera, sus inicios de toma de responsabilidad ante lo que es una evidencia: para ser de Primera hay que ser equipo, creérselo y sobre todo, ser conscientes que vamos a estar jugando con los mejores, y cuando digo los mejores, me refiero a nivel mundial (España fué campeona de Europa en esta categoría) y eso es una oportunidad que tienen única y hay que saber aprovecharla. Orgulloso de que hayan confiado en los entrenadores para dar ese paso.
Y ahora empezamos a trabajar! Nos vemos el martes todos para conseguir el objetivo: entrar en los playoffs.

Diego de Orbaneja