Hoy nos tocaba la más fea de todas. Este año la liga de primera tiene tres escenarios: el de SanT Cugat, Sant Boi y Barça, que se juegan el liderato y que a falta de ver al Barça, todas las papeletas las tiene el Sant Cugat. El segundo escenario es el de Hospitalet, Gòtics y Sitges, que se juegan la cuarta plaza para intentar ganar la liga dando un zarpazo en partidos a cara de perro en los que no hay favoritos. Y la tercera es la de Castelledefels y nosotros, que hemos perdido todo. Ayer volvimos a caer 0-48, pero supo a victoria.

Tenéis algo que perder, nos jugamos algo? Porque más abajo no podemos ir. De un grupo de veinte jugadores, cuatro no estaban por lesiones o compromisos. Dieciséis para que el colista se enfrentara al líder. El ambiente en el vestuario era de caras bajas y hoy tocaba hacer terapia. Imaginaos que quedan dos partidos de siete, has perdido los cinco anteriores y encima te toca la más fea de todas, un equipo que hay cinco en la española. La sensación de derrota era palpable, pero todo es según con que cristal se mire.

Preferís jugar con el Alcorcón o con el Barca de fútbol? Pues, haber jugado contra el Barça  da caché y algo en el fondo, se pega. No sois conscientes de lo que os está pasando pero cuando empecéis a jugar partidos amistosos os daréis cuenta del nivel que estáis cogiendo. Hoy lo que necesitáis en suma es que dejéis aparte vuestras ideas de lo que es el rugby y trabajéis en equipo. Cuando tengamos el balón, jugar sin complejos. Cuando no lo tengamos, sed un muro defensivo con mucha comunicación. Sacad el lado salvaje que todos llevamos dentro y luchad, luchad hasta que no podáis mas. Y así lo hicieron.
A pesar del marcador, que es el resultado de la cantidad de horas trabajadas en equipo entre uno y otro club, los nuestros no solo dieron la cara sino que dominaron el partido, posesión y terreno diría que un 60%-40% sin embargo ellos estuvieron mas acertados. El fin de semana pasado Irlanda perdió contra Gales con una posesión y territorio de un 70%.
Nuestros siete errores que provocaron las siete marcas. La primera fue error del árbitro que no pitó el empuje en una melé y nos arrollaron hasta ganar el balón, no volvieron a arrollarnos. Las dos siguientes marcas fueron igualitas, avance del Tarragona, pérdida de balón por pinzamiento y apertura rápida del balón con la defensa montada en ataque y nos sobrepasaban por el ala. La última de la primera parte fue igualitaria a las tres de la segunda, un Tarragona que había avanzado hasta la linea de marca de Sant Cugat, que intenta entrar por delantera una y otra vez con más ganas que ideas y poniéndose nerviosos abren a la linea en el que el tamaño de jugadores era desigual, pérdida del balón y cabalgada del ala hasta marca.
Hubo equipo, trabajaron juntos, ganaron melés, ganaron touches casi todas, los rucks fueron épicos y casi perfectos, los centros se fajaron placando y no pasaron nunca contra tíos que les pasaban mas de una cabeza, estuvimos mucho rato en su linea de marca hasta cuatro veces y el despliegue defensivo funcionó bien. Para un entrenador coger un grupo como éste con tal diversidad de niveles de rugby, que en el fondo se nota que la mayoría vienen de escuela y hay bagaje pero no están buen dirigidos, que hasta hace poco aún discutíamos sobre la trascendencia de la abeja reina en las colmenas unifamiliares, que te salgan al campo y se marquen ese partido, de equipo, serios, acompañándose y que todos fueran la cara, me encanta. Nos falta concretar nuestras opciones dentro de 22 contraria, que no lo hemos podido trabajar porque siempre falta alguien,y sobre todo saber trabajar en grupos de tres que aunque estaban marcados, el portador del balón se separaba del apoyo buscando un hueco inexistente. Ahora a por el Barça!
 
Diego de Orbaneja